¿Qué pasó con la verdad?

Piensa en todas las poesías que no leímos,
intenta imaginar la profundidad de sus cañones,
y surcos de las que se perdieron sonrojadas
resbaladas por la muñeca de los jóvenes

pero también las arrugas se mueren por ser polvo
bajo el escombro de los bombardeos,
los años treinta, los años cuarenta, la modernidad,
la magia se amilana frente al estallido de los flash,

millones de personas, miles de millones,
para qué? si yo sólo quería que mi madre
no muriese sin saber de mis arterias

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Otra vez, tu premura

No quiero dejar de bajar a la escuela,

con el camino, con sus palmeras, espera, crucemos,

No quiero dejar de pensarte ni olvido tener esperanzas de puntualidad,

mi gen recóndito e inexpresivo

No pienso dejar de encontrarme contigo, a primera hora de la mañana,

los sábados por la tarde, a tercera hora de la noche…

Que si Caperucita no sabe saltar de dimensión

y es una pena porque Pulgarcito se siente tan sólo

Esquema de misoginia a la hora de comer, de planchar y antes de dormir

Pero Hansel cuidando del lobo feroz, pero Gretel con camisa de cuadros

Pero ella descuida una luz, en el pasillo, encendida

No dejes, cuando vuelvas, de arrastrar los pies por el camino,

gravoso, con los libros, una hora, tres minutos, luego otra

Te llevaste el alemán y, ahora ya, no vale la pena aprenderlo

No sabía apenas nada de las norias, el agua y la madera

hasta que atesoré tus manos de gigante, tu traje de ogro irlandés y,

claro, después, la hierba mojada en la noria, tu mano gigante

Pero te descuidaste, la luz, ¿recuerdas?, apagada en tu pecho

Pero yo zarandeándote, tú chutando gravilla, yo gritando,

tú fuera, tú fuera del tiempo y me pregunto si ello tendrá sentido para ti.

Ello.

No sé si podré acostumbrarme a la existencia de ello, si es que existe

Yo quería que dejaras la luz encendida pero eso también es tarea de la otra

Ahora me dejas una caja de cartón, una lupa del siglo pasado,

papeles con notas, dolor, pequeños deseos

Tu cuerpo, desnudo y hermoso

El verdadero ego es una dilución

¿Cómo será que te sientas cuando pose mis manos en ti?
Como cuando yo también, otro esquimal avezado en la orilla de tus lagunas,
lisas, pulidas en las tardes de cera y cigarrillos en el torso,

así fue tu verso y luego nada más, el silencio,
una vez más yo en tu verso y gente que camina por tu verso,
las hormigas rojas en los bordes del papel pero en tu verso

¿Cómo es que levitas entre sensaciones ajenas?
Tu dedo en mi garganta, no es mi sangre, no es mía
Es tu vida y de eso poco puedo saber yo

Pero ahora es mi mano en su pecho, mi vida y mi verso
Mi sangre en su muñeca, gente joven que despierta desde la confusión
y se adentra en mayores neblinas, comiendo techo hasta el nuevo desorden

—–

Es martes, martes cualquiera, es mediodía y parece que llueve
es mediodía pero podría ser la tarde de ayer, estuvimos juntos, ¿recuerdas?
bajo la luz de una bombilla de sangre, entre cenizas o polvo de astro cualquiera

Estuvimos juntas y sentadas en el misterio, en la nube cuántica, junto a las guillotinas
cien miel interacciones de amor… mintieron las cifras oficiales
peleas a muerte bajo la sombra de arbustos gigantes, y yo tan grande como tú tan grande
tu grandeza abrazada a mi trozo de nada, y yo pequeño y tú tan grande, fusión que se acerca… por fin

Así es como siempre debió ser…

 

Erizos de mar y muertos vivientes

Luz a luz, sobre la pizarra, tiza tras tiza se forma el borrón

Mis huesos están rotos de tanto rozar el abismo

Rojava y sus constelaciones fijan su posición en las murallas

La concupiscencia de miles de cerillas encendidas

me violentan hacia el éxtasis incólume de la verdad:

mi vida no vale nada, sólo la historia es importante.

—————-

Tener la lengua rota es una forma de expresión soterrada

que puede estallar en cualquier momento.

Joder, joder, joder, dónde estoy, la leche.

Todos esos muertos vivientes son escalones pedregosos,

lapidados por la rabia de una frase incomprensible

para la mayoría de las almas.

—————-

Soy un cadáver más en el camino del éxito compartido

Pero el sol llega por la carretera

y, quizás, no es el final si no quiero aceptarlo

Paroxismo de transhumancia y sí, y si fuera, sí

Tengo arena en los zapatos y ni siquiera dejé

las calles desoladas de vagabundos incuestionantes

Ya pensaré mañana en los erizos de las rocas de arrecife

Dejo, claramente, para otro momento

la suma o la multiplicación de las persianas a mi alrededor.

—————-

La bestia y el hombre, y digo hombre como si de una bestia se tratase

Yo no sé lo que es pensar si me ofreces probar

la vinoteca milenaria del cansado rotar

Te entiendo, pero, por favor, muere tú por mí.

En el último instante, cojo las joyas y me largo

como todos los cuervos que silbamos melodías que no son más que melodías,

pentagramas desarmados, impregnados de nido, desatados en grilletes,

pegadizos y, a la vez, levitantes como el humo de un vehículo que no frena nunca,

como de su destrucción condenada a evitar, a evitar,

a levitar evitando las nubes de polvo violeta.

Erizos de mar y muertos vivientes.

La lluvia de afuera

¿Cómo no van a llorar si siento el metal tan cerca y en todas direcciones?

Es lógico, juegan sin saber, desconocen las consecuencias de levitar

y, además, claro que juegan si justo enfrente existe la prueba

de que no están solos en la ingenuidad

y de que las manos pequeñas son atributo de muchos más seres

Los ojos abiertos hasta el final, borrachos de amarillo propaganda

Dejaron, se fueron, regreso al páramo donde me quedo desnudo a esperar el azufre

Soy yo y nadie más que yo, excepto tú quizás.

——————

La lengua germana es fea y densa como una habitación estrecha y sin cortinas,

prefiero una cueva morada de mil noventa murciélagos, rabiosos, xenófobos

Es ahora, cuando siento que mi bello facial se blanquea

y más necesito que salgas del río y me soples en la oreja: respirar.

——————

La ventana es irrompible, qué demencia

si me oyeran, estampados en los Alpes , al diablo con todo.

Se pudre mi piel bajo el elenco de máscaras que ningunean mi voz

Piensan que puede llamarse alimento o nutriente a todo lo que llega envasado,

resalta el eslogan lejos del aroma y nada tiene que ver con el momento

en que visto el pijama y veo vapores trepar de un crisol a la nada

y de vuelta al pijama.

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No lo saben, pero me siento como el busto de un guerrero

con mi cuchara de madera y generacional

Ya conocen, mi abuela y la abuela de su abuelo

Recuerdo el color humeante y que solía cerrar los ojos.

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Joder, esta distancia en mis hombros capada,

falta de libertad, no lo entiendo, tres puntos, qué demonios.

Parece que sólo me queda intentarlo.

Se ríe un bebé ante la mano de un extraño. Ahora sólo veo media mano.

Soy yo nadie más que yo, excepto tú.

Feliz Navidad/Ruedas

Morir, morir, morir,
para vivir más fuerte
morir para perder la piel, la carne y el hueso
sonríen por las mañanas, no dudan, los muertos
pero morir, ay, no gusta si se trata de morir

te maquillan por encargo, trabajadores explotados,
te maquillan con tiritas en los dedos,
con vendas en las fosas nasales,
te maquillan, te maquillan
no saben que respiras, que estás sumergido,
hundido en la crema que extienden tus manos
hasta dejar una fina capa de cristal y reflejos

Estoy tan cerca del núcleo, me siento morir,
protege mi esfinge, vienen aquellos que quieren matarme,
camino tan lejos que no sabría qué hacer hasta el último instante

El muerto es quien toma la forma del barro,
mis poros, esquirlas de visión tras visión,
pensamientos troceados en cuentos cardiacos,
la tela meliflua, flexible, dispuesta a torcer el rumbo del tiempo, me ampara…

Del otro lado

Tan altas como las montañas,
qué coño? Más aún,
porque te oigo,
como un murmullo disperso, untado sobre la herida…

Y es que el tiempo ha pasado, joder
como los ejércitos por mi paciencia,
llegué a creer que habíamos perdido,
aunque te miento,
las primaveras no llegan en invierno
eso es algo que tendré que asumir…

Las baldosas de París tienen, ya por fin, un refugio,
no queda suelo y percibo que tu ingravidez es mi ingravidez,
al igual que recibo tu sonrojo en arrebatos
y la escarcha pirenaica hiere mi piel,
que se arranca para visitar todos los rincones del planeta

Revolotear entre las antorchas antropomorfas para dejar de ser en soledad…

Solo a veces

Soy yo entre los hombres y las mujeres                                                                                        el objeto de mis sombras y mis luces                                                                                              Hablo con los animales y me contestan, aprendo cosas                                                              a veces ladro entre los hombres                                                                                              aullidos sordos bajo la Luna llena                                                                                                  Y me vuelvo menguante en sus respuestas                                                                                   solo a veces sus silencios me dicen algo                                                                                          solo a veces                                                                                                                                    el resto diálogos banales                                                                                                                Y solo a veces me nacen versos                                                                                                       que escribo en el aire haciendo círculos                                                                               buscando el equilibrio con lo que pienso                                                                                       Soy yo el que camina dormido                                                                                                        entre la multitud despierta                                                                                                            me apeo de los tráficos                                                                                                                   y espero el regreso de los que han ido                                                                                           Y han vuelto del mismo agujero negro                                                                                           que se traga en espiral los sueños                                                                                                Solo a veces los entiendo                                                                                                                 y con ellos comparto lo que siento                                                                                                  Y solo a veces obtengo respuesta                                                                                                 de lo que callo, entre ladrido y maullido

Jorge Guardiola