El verdadero ego es una dilución

¿Cómo será que te sientas cuando pose mis manos en ti?
Como cuando yo también, otro esquimal avezado en la orilla de tus lagunas,
lisas, pulidas en las tardes de cera y cigarrillos en el torso,

así fue tu verso y luego nada más, el silencio,
una vez más yo en tu verso y gente que camina por tu verso,
las hormigas rojas en los bordes del papel pero en tu verso

¿Cómo es que levitas entre sensaciones ajenas?
Tu dedo en mi garganta, no es mi sangre, no es mía
Es tu vida y de eso poco puedo saber yo

Pero ahora es mi mano en su pecho, mi vida y mi verso
Mi sangre en su muñeca, gente joven que despierta desde la confusión
y se adentra en mayores neblinas, comiendo techo hasta el nuevo desorden

—–

Es martes, martes cualquiera, es mediodía y parece que llueve
es mediodía pero podría ser la tarde de ayer, estuvimos juntos, ¿recuerdas?
bajo la luz de una bombilla de sangre, entre cenizas o polvo de astro cualquiera

Estuvimos juntas y sentadas en el misterio, en la nube cuántica, junto a las guillotinas
cien miel interacciones de amor… mintieron las cifras oficiales
peleas a muerte bajo la sombra de arbustos gigantes, y yo tan grande como tú tan grande
tu grandeza abrazada a mi trozo de nada, y yo pequeño y tú tan grande, fusión que se acerca… por fin

Así es como siempre debió ser…

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s